mirada traviesa en su rostro prefecto, con esa delgada linea de su boca, en la que se detecta una sonrisa. Se acerca a mi lentamente, ahora sonriendo abiertamente se pone en la punta de sus pies y me da un tierno beso. Ese beso que he estado esperando desde el día en que la conocí. Me mira y desnuda su alma al decirme YO TAMBIÉN TE AMO y ahí, en ese preciso momento el mundo cae a mis pies y el cielo llega a mis manos. Al simplemente tocar la perfecta curva de su cintura y lo se, siempre lo supe. En mis brazos tenían lo que llamaban amor, lo que llamaban cielo....lo que llamaban felicidad...
